lunes, 16 de enero de 2023

Es el momento

Más de diez años han pasado desde la creación de este blog que nunca dejé de considerar en mi mente como un medio de expresión donde podría compartir mi mundo sin restricciones.
Creo que, después de tanto tiempo y tantos acontecimientos, es momento de utilizar este espacio para lo que fue creado: Compartir contenido entretenido que ayude a mejorar el mundo.

Sinceramente, este año es probable que esté mucho más ocupado que lo que he estado otros años, por lo que no creo que sea posible actualizar tan constantemente este sitio como quisiera. Aún así quiero intentarlo, y que esto quede como una carta de amor al idealista, al soñador de vanguardia que por poco tiro al olvido por culpa de una malinterpretación de la madurez.

Nunca dejaré de proyectar mis metas hacia los escenarios más disparatados y mal llamados "fuera de alcance". Nunca hay pruebas contundentes de que no se pueda.

Nada de lo humano me es ajeno más que nunca.
La utopía es el único medio absoluto de progreso, ya que todo lo que soñamos lo podemos alcanzar.

per Audacia Ad Astra.

Armadura Mark V, Reimaginada por el diseñador Marcus Lehto



jueves, 17 de julio de 2014

Desde el principio

La finalidad del blog ha de cambiar a partir de ésta entrada, sobra decir que los recuerdos traídos desde el tiempo de la elaboración de éste me han obligado a reactivarlo
, ya no como un proyecto escolar, sino como acumulador de la ideología que representaba desde el título hasta el banner...

Una vez más... Próximamente...


jueves, 2 de diciembre de 2010

A una Rosa - Luis De Góngora y Argote

A una rosa


Ayer naciste y morirás mañana.
Para tan breve ser, ¿quién te dio vida?
¿Para vivir tan poco estás lucida,
y para no ser nada estás lozana?
Si te engañó su hermosura vana,
bien presto la verás desvanecida,
porque en tu hermosura está escondida
la ocasión de morir muerte temprana.
Cuando te corte la robusta mano,
ley de la agricultura permitida,
grosero aliento acabará tu suerte.
No salgas, que te aguarda algún tirano;
dilata tu nacer para tu vida,
que anticipas tu ser para tu muerte.
Luis de Góngora y Argote
                               
    Luis de Góngora y Argote

Lope De Vega - ¿qué tengo yo, que mi amistad procuras?

 
¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?


  ¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío
que a mi puerta, cubierto de rocío,
pasas las noches del invierno escuras?

  ¡Oh, cuánto fueron mis entrañas duras,     
pues no te abrí!  ¡Qué estraño desvarío
si de mi ingratitud el yelo frío
secó las llagas de tus plantas puras!

  ¡Cuántas veces el ángel me decía:
Alma, asómate agora a la ventana,            
verás con cuánto amor llamar porfía!

  ¡Y cuántas, hermosura soberana:
Mañana le abriremos --respondía--,
para lo mismo responder mañana! 
 
Lope De Vega                            
 

sábado, 13 de noviembre de 2010

La Capilla Sixtina.

Cuento X de "El Conde Lucanor", de Don Juan Manuel


Cuento X

Lo que ocurrió a un hombre que por pobreza y falta de otro alimento comía altramuces.

 Otro día hablaba el Conde Lucanor con Patronio de este modo:
-Patronio, bien sé que Dios me ha dado tantos bienes y mercedes que yo no puedo agradecérselos como debiera, y sé también que mis propiedades son ricas y extensas; pero a veces me siento tan acosado por la pobreza que me da igual la muerte que la vida. Os pido que me deis algún consejo para evitar esta congoja.
-Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-, para que encontréis consuelo cuando eso os ocurra, os convendría saber lo que les ocurrió a dos hombres que fueron muy ricos.
El conde le pidió que le contase lo que les había sucedido.
-Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-, uno de estos hombres llegó a tal extremo de pobreza que no tenía absolutamente nada que comer. Después de mucho esforzarse para encontrar algo con que alimentarse, no halló sino una escudilla llena de altramuces. Al acordarse de cuán rico había sido y verse ahora hambriento, con una escudilla de altramuces como única comida, pues sabéis que son tan amargos y tienen tan mal sabor, se puso a llorar amargamente; pero, como tenía mucha hambre, empezó a comérselos y, mientras los comía, seguía llorando y las pieles las echaba tras de sí. Estando él con este pesar y con esta pena, notó que a sus espaldas caminaba otro hombre y, al volver la cabeza, vio que el hombre que le seguía estaba comiendo las pieles de los altramuces que él había tirado al suelo. Se trataba del otro hombre de quien os dije que también había sido rico.
»Cuando aquello vio el que comía los altramuces, preguntó al otro por qué se comía las pieles que él tiraba. El segundo le contestó que había sido más rico que él, pero ahora era tanta su pobreza y tenía tanta hambre que se alegraba mucho si encontraba, al menos, pieles de altramuces con que alimentarse. Al oír esto, el que comía los altramuces se tuvo por consolado, pues comprendió que había otros más pobres que él, teniendo menos motivos para desesperarse. Con este consuelo, luchó por salir de su pobreza y, ayudado por Dios, salió de ella y otra vez volvió a ser rico.
»Y vos, señor Conde Lucanor, debéis saber que, aunque Dios ha hecho el mundo según su voluntad y ha querido que todo esté bien, no ha permitido que nadie lo posea todo. Mas, pues en tantas cosas Dios os ha sido propicio y os ha dado bienes y honra, si alguna vez os falta dinero o estáis en apuros, no os pongáis triste ni os desaniméis, sino pensad que otros más ricos y de mayor dignidad que vos estarán tan apurados que se sentirían felices si pudiesen ayudar a sus vasallos, aunque fuera menos de lo que vos lo hacéis con los vuestros.
Al conde le agradó mucho lo que dijo Patronio, se consoló y, con su esfuerzo y con la ayuda de Dios, salió de aquella penuria en la que se encontraba.
Y viendo don Juan que el cuento era muy bueno, lo mandó poner en este libro e hizo los versos que dicen así:

           por padecer pobreza nunca desanimeis,
           porque otros más pobres un día encontrareis.






 

sábado, 2 de octubre de 2010

Frase del Tao


 Ninguna experiencia puede contener al Tao, el cual es infinitamente más grande y más sútil que el Mundo.

      El libro del Tao


Frase de Confucio


Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos.
 confucio


domingo, 12 de septiembre de 2010

poema cinco de los veinte...



Poema 5
Para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.

Collar, cascabel ebrio
para tus manos suaves como las uvas.

Y las miro lejanas mis palabras.

Más que mías son tuyas.

Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.

Ellas trepan así por las paredes húmedas.

Eres tú la culpable de este juego sangriento.

Ellas están huyendo de mi guarida oscura.

Todo lo llenas tú, todo lo llenas.

Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,
y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.

Ahora quiero que digan lo que quiero decirte
para que tú las oigas como quiero que me oigas.

El viento de la angustia aún las suele arrastrar.

Huracanes de sueños aún a veces las tumban
Escuchas otras voces en mi voz dolorida.

Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.

Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.

Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.

Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.

Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.

Voy haciendo de todas un collar infinito
para tus blancas manos, suaves como las uvas.
  
Pablo Neruda


domingo, 22 de agosto de 2010

PRIMER CAPÍTULO

Y weno, aquí están los personages en su primer rose con la literatura...aparentemente

miércoles, 18 de agosto de 2010

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PRÓXIMAMENTE CONOCERÁN A LOS MIEMBROS DE LA CLASE DE LITERATURA, ÉSTOS TENDRÁN LA FUNCIÓN DE ENTRETENER AL PÚBLICO CON ANÉGDOTAS Y COMENTARIOS SOBR LOS TEMAS VISTOS EN CLASE...




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